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Me Gustas

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Me gustan tus caricias y tu pelo,

tus manos de trabajo,

la forma pícara con la que a veces me miras,

tus labios en mi piel,

me gustan tus horas cuando son mías,

los parques, las calles, los días de sombrilla,

los helados y tu mano deslizándose con temor por la mía,

me gustan las noches que son como primera vez de reencuentro en tus ojos,

me gustan esos lugares que siempre nos esperan,

los lugares de fantasmas y de ángeles,

me gusta la llegada de la brisa, tu risa contagiosa,

esa vos que alimenta y da consuelo,

me gusta el perfume indiscreto de luna que acostumbra tu cuello,

me gustan los días que nacen de mí para tus deseos,

el olor que desprendes en tu paso,

me gusta cuando vives, cuando sientes, cuando respiras,

cuando te alegras, cuando imaginas.

Me gustan los momentos de ojos cerrados,

de susurros transparentes,

de complicidad compartida, de confesiones inexplicables,

me gusta tu universo,

el latir de la tierra que te siente,

el olor de madera que te busca.

Me gusta solo que exitas,

pero que bueno, me gustas más,

cuando me dejas mirar tu alma y estoy tan cerca

que sin quererlo me encuentro en vos y soy feliz.

Feliz de estar en vos y de saber que sos también feliz al estar conmigo.

Nocturno

José Asunción Silva, nace en 1865 en Bogotá (Colombia), de formación autodidacta, escribe su primer poema a los 10 años, con una escasa y casi oculta obra, Silva arranca con un romanticismo de tono becqueriano para terminar presagiando el Modernismo. Silva un escritor clásico latinoamericano que revela en su obra el alcance del sentimiento humano.

 

Una noche, infinita, profunda, de pálida piel desgarrada, mudos, alojados en un beso, exhalando la pretensión de tenernos, de sabernos juntos siempre, de inventar ese otro espacio de ansías y nostalgias, juntos una noche, con deseos de otra noche y otra… y otra.

Nunca

 

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Nunca digas nunca,

nunca digas siempre,

nunca digas todos,

nunca digas nadie,

mírame, llega a mí,

conecta tu sabor con mis labios,

descifra esta voz, regálame una tarde,

extráeme esta chispa, enlaza tus ojos con los míos,

respóndeme una vez la razón de lo que no ha llegado a ser,

asómate en el espacio en el que dejo de crear este mundo de dos,

vuelve realidad eso que se sale de ti y que yo recibo con ironía,

vuelve este encuentro de nunca

un campo inundado de roces y de piel,

dejémonos de extrañar,

rompamos el círculo del fuego,

no traguemos más el “¡Sin ti amor… yo no respiro!..”,   

deja que estas palabras, que te desvisten y te conocen

se tornen un sueño compartido,

hagamos promesas milenarias,

condúceme allá donde dijiste que nunca regresarías,

olvida el naufragio de los porque,

bríndame ese café de siempre,

rompamos el misterio del cosquilleo estomacal,

necesitémonos, liberémonos, recordémonos,

perdámonos, respirémonos,  reencontrémonos,

impregna tus antojos en cada poro de mi ser,

pero por favor nunca…,

nunca dejes de iluminar mi universo con tu alma.

Me encantas

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Como contarte del embrujo de tu semblante,

del frágil aroma de tu cuello,

que más perfecta coincidencia que encontrarte y me encontraras,

que yo llegará y vos también,

cómo explicar que tus metas hacen parte de esa línea traviesa que es mi destino,

cómo decir sin sonrojarme que irradias mi vida,

que revoleteas mi interior, que vuelves trizas mi piso,

que pones otro matiz a mi vida

y que me encantas.

Amor hallado de pronto,

amor que de algún modo te cuelas por todos mis sentidos,

por todos los lugares en donde sin permiso te interpones,

quiero tenerte amor, absurdamente, perdidamente, tontamente,

inventándote a mi lado, quiero tocarte, abrazarte,

compartir contigo la osadía de volar,

mi corazón desea encallar bajo una caricia,

quiero estar y amar contigo siempre,

fijar mis ojos dentro de tu mirada,

morir miles de veces y ver el alba.

Estar sin pasados, sin presentes, sin prejuicios,

sin pecados, sin excusas, estar de pupila a pupila con tu Aura.

Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo,

que no está prohibido sentir, y que esperar pueda ser el más osado reto.

Sé que la quiero,

así mi frecuencia la busque y no encuentre eco en su faro,

es preciso salir de este abismo,

despertar de este espejismo de mi alma,

decirte adiós  e ir a tu lado,

fijar mi atención en otra orilla,

llevarme mis manos que te hablan,

pero eres tan cálida, tan tímida, tan franca, tan clara que me encantas.

Te conozco

“Te Conozco” Silvio Rodríguez Domínguez, cantante, guitarrista, productor, compositor, dibujante, fotógrafo y diputado Cubano, una ilusión desde 1946, una canción distante que acerca, un dejavú de dos, quienes sin conocerse del todo se extrañan.

 

De niño te conocí, y cuando te volví a ver, sabía cual era nuestro destino, no eras una vieja amiga, eras mi voz gemela en otro cuerpo, eras un desvelo de este corazón palpitante, eras esa incesante dicha que me aloja, eras el amor vivo lleno de grietas, eras la cura para esta parálisis de soledad y distancia.

Sin Ocaso

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Toma mi cabeza, abrázate a mi cuello,

explórame, levántame,

lléname de ese silencio de Dios,

resucita esa otra parte que está dormida,  

mansamente, quítame todo este amor sobrante,

descubre entonces un límite sin límite,

después de ese confín no existe nada,

ni un huésped, ni tácticas,

ni escondites, ni un susurro,

ni viento que acaricie.

Dulcemente atraviesa los escombros de mi ser,

traspasa todos los muros,

todas las edades,

deja pasar la noche,

amanece, despójate la sangre,

abre las ventanas, respira de mí,

estréchame con el alma,  

entre tus ojos albergarme,

no me dejes a medio camino,

constrúyeme con tus manos,

déjame desearte y soñarte,

crea ese universo paralelo,

mágico, lleno de ti,

invítame a seguir,

a estar junto a ti,

siempre, siempre,… sin ocaso.

Mi Faro

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Difícil cosa que es escribirte un poema,

donde poderme apoyar sobre tu hombro,

que te pueda decir tantas cosas,

sin soltar lágrimas que se esfuerzan por no salir,

pero que siendo parte de ti, se deslizan intrusas sin permiso,

Difícil cosa el amor brotando en medio de la ansiedad,

Tantos mundos, tantos siglos, tanto espacio,

tantos sueños, tanta espera y ahora entretenido coincidimos,

solo por unos instantes,

ahora sonrisa cristalina es mi vida

y mi boca es lenguaje del alma,

que quiere darlo todo si me mira, si me dice te quiero,

pero sigues siendo pequeño para escuchar.

Aunque te voltees de revés, 

Y yo observe tus manos y tus piernas y tu espalda,

y desee jugar sin esperar tiempo,

y desee ver corriendo ese tu nombre que de mis labios sale en flor,

seguiras libre en el agua que te inunda, y yo… con esta sed de ti,

y tengo más de que pensar,

te quiero de patria, de aventura, de cuentos,

de guitarra, de vuelos y pelo largo,

de caminar contigo y ver nuestro reflejo uno al lado del otro.

Antes solo te pensaba, pero hoy me deleito tanto soñándote,

imaginando esa eterna sonrisa,

tomas desde hoy el timón de mi barca

y contemplo en ti la vida que hoy quiero elegir.

Sos desde hoy y por lo que queda de vida

mi Faro.

Desnuda

Roque Dalton García, poeta, abogado, antropólogo, prófugo, revolucionario, Salvadoreño, sobreviviente de cárceles y destierros, hace suya la frase del guatemalteco Miguel Ángel Asturias: “El poeta es una conducta moral”, Vive emigrado en Guatemala, México, Cuba, Checoslovaquia, Corea, Vietnam del Norte y otros países. Muere asesinado por sus propios compañeros de lucha.

 

 

“Amo tu desnudez, el mundo tuyo que me ofrendas, ese mundo vecino donde yo juego a caminar por tus mesetas, montañas y valles, y vos extraterrestre, pintas tu propio cuerpo en el mío”.

Encontrémonos

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No tengo sabor de vencido,  

tienes la mirada limpia y te miro con buenos ojos,

en tu sencilla ternura, soy también sencillo,

soy solo una parte,

una necesidad de tu imaginación,

de tus labios que muerden,

de tus manos desnudas,

de tu vientre que hoy es dueño de mi mitad más sublime.

Y me meto en tu pecho

y te estrecho

y te arranco la ropa

y te miro de frente,

y te hago girar

y te vuelves mi mundo,

mi espacio,

todos mis instantes,

mi existir,

procuro que toda tu me sueñe,

me tiente,

deletree mis pupilas,

confiese que me ha querido más de lo que quisiera desear,

que toda tú busque el paraíso de tenernos,

de completarnos,

de llegar a formar una sola llama,

un solo eco,

una fuente de vida.

Acabemos la voz que se llevo la ausencia,

acortemos la distancia,

deja que ría el aliento,

deja que tus ojos se reflejen en estos que te miran,

deja que el mundo se torne de colores,

que arda esta hoguera,

deja el cara o cruz y que el cielo lo deje a doble o nada,

que el ritmo de la lluvia nos lleve a ningún país

y nos deje solos en un chaparrón de confesiones,  

bautiza este sentimiento que sin tregua nos dispara,

acabemos esta batalla de esconder lo que se siente cuando se toca el alma.

A Oscuras

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Ciego y de rodillas,

ante la oscura pesadilla de tu ausencia,

perdido naufragado en el recuerdo.

A media voz digo,

casi enmudecido,

el placer que dejo tu compañía.

Me arrastro de nuevo por el frío de estas mil soledades

eternas compañeras.

Te desvaneces en mis brazos,

queda solo tu sombra.

Ahora no me conmueven las voces,

ni los roces, ni las palabras no escritas,

ya no me asusto, ni me escondo de las tentaciones que persiguen tu olvido,

nos recordamos y nos sufrimos,

en mí recorre ese alboroto de pulsaciones rebeldes que te llaman

y en ti entra el veneno de la indiferencia y nuestra muerte,

entonces nos faltamos, nos abandonamos,

y queda el silencio más simple,

el más insoportable,

la perpetuidad del espanto.

Déjame ahora volar en la lágrima que derramamos,

déjame palpar por última vez ese cabello, 

que solo yo acaricie como un niño.

Déjame con el ángel de la pasión torpe y fría,

desátame,

regresa a la costilla que saliste,

déjame el sortilegio deleite de tenerte entre estas líneas,

déjame con el risueño contacto de tus ojos,

déjame romper mi corazón y hacerlo estrellas,

para que cuando las cuentes,

mis labios se rompan de dolor al decir adiós,

y mi alma grite en el silencio de una noche…

“Te sigo Amando”.

Dentro

“Dentro” Silvio Rodríguez Domínguez, cantautor Cubano, y Luis Eduardo Aute, forjador de trova, una canción que inspira, que estremece, que compacta lo que se esparce una canción que bien puede acompañar una noche de vino seco añejo, de recuerdos, de besos y chimenea amante.

 

A veces recuerdo tu imagen desnuda, y te veo sola y me veo solo, y nos recordamos solos, y nos sufrimos solos, una locura de ganas se vierte en nuestros cuerpos, la sangre rebelde se esparce trozo a trozo en nosotros, solo queda el aroma, leo tus pupilas en el fondo y me vuelvo solo una parte, solo un brazo de este amor que le puede más al corazón que a la razón.

En ti

A veces, quisiera irme,

no sentirte tan presente en lo que hago,

en lo que digo,

alejarme de estos años que vivimos,

no recordar las primaveras de mí vida

olvidar que te quise,

que aprendí a ser artista

para dibujarte el amor,

vivir en el invierno de tu ausencia,

caminar por las calles sin recordar tus pisadas,

esperar más de prisa mi vejez,

ser ese barco y ese mar solitario,

quisiera dejar de respirar y sentirte más poco,

cansarme de necesitarte,

sacudir cada una de tus caricias,

En fin…

a veces quisiera enterrarme en la arena de la playa,

dejar de soñarte y desearte,

dejar de extrañarte tan fuerte día a día

olvidarme de mí para no vivir en ti.

A veces quisiera tantas cosas

pero más allá de eso,

Te Amo.

Cada día pienso en ti

Cada día pienso en ti,

pienso en que tu cuerpo está a mi lado,

dulce, suave, callado,

que es parte mía,

pienso en lo feliz que me haces

y aún no estas,

cierro mis ojos, me miras,

y esta ternura que sale de mí,

te abraza e imagino acariciar tu pelo,

y sigo con mis brazos inmóviles,

como una predicción de las buenas,

cada día pienso en ti,

y me pongo de veras feliz,

y siento besarte

y siento que aprietas mi mano,

y haces una sonrisa,

te conocí un día de Septiembre

y desde entonces he tratado de escribir tu nombre,

despierto muy temprano

y me lleno de ti,

la fibra más sensible de mi corazón te llama,

y espero,

y pienso en ti,

mientras la vida se pone a escuchar lo que aún no nos decimos.

Julio Flórez, poeta Colombiano (Boyacense), literato sin concluir, personaje romántico y trovador, escritor desde los siete años, con convicción política liberal, fundador de la Gruta Simbólica, reconocida agrupación de Tertulia, ha pasado a la historia como un bardo popular, que supo interpretar los amores y los dolores de la raza colombiana bajo temas absolutos como la naturaleza, la madre, la patria, la amada y la muerte.

 

Cuando lejos, acaso un día, mires la noche apagada y me recuerdes, cuando a solas preguntes y te interrogues y derrames ese suspiro que debió ser mío, sabrás entonces que es la ausencia, sabrás por fin cuanto te he amado.

Dar es dar

Te hablo,

te escucho,

te observo,

te canto,

te aprendo,

te pienso,

te comprendo,

te hablo,

vos me transformas,

me confrontas,

me despiertas,

me construyes,

me impactas,

me conviertes,

me estremeces,

me transformas,

de pronto, yo te descubro y vos me encuentras,

entonces,

Vos me hablas,

me escuchas,

me observas,

me cantas,

me aprendes,

me piensas,

me comprendes,

me hablas,

Yo te transformo,

te confronto,

te despierto,

te construyo,

te impacto,

te convierto,

te estremezco,

te transformo.

 

Trato de decir que te amo,

que ya no estas sola y ya no estoy solo, 

mi alma está amordazada

a estos recuerdos locos que nos recorren,

y un olor a tierra recién nacida emerge de esta mitad,

de este corazón que esta lleno de ti,

te alojas en mis ojos, permanente,

no hay palabras, ni espacios,

ni tan siquiera silencios, no hay susurros,

ni roces, ni olvidos,

te alojas en mis ojos y no puedo dejar de verte,

y no quiero dejar de verte;

en el borde de mi ventana se entremezcla

esa paz interior de tu mirada con el futuro en sueños;

trato de decir que te amo

y un latido estalla en mis labios

y un querer se esparce

hasta el fondo de todos los abismos,

trato de decir que te amo y estás en mis pupilas

y soy un trozo de ti,

y haces que deje de lado, de cuando en cuando,

la sensación de caminar sobre grama,

de respirar, de sentir que el aire tiene un sabor agradable,

de vencer con el olfato el vértigo, el frío del otoño,

y haces que resulte imposible medir los versos con los dedos,

ahora  sin importar nada, casi sin importarme,

descubro que el júbilo existe,

que es más que un temblor de aurora,

más que el fuego que arde cuando nos desnudamos,

más que sumergirme en ti con espíritu y carne;  

Trato de decir que te amo y tomas mi amor,

mis días, mi sentir, mis sueños,

mí querer, mis ganas, mi piel,

mi vida y mis deseos

y los colocas en estas sílabas contadas,

yo trato solo de decirlo, decirlo en dos palabras.

Te doy una canción

“Te doy una canción”, Silvio Rodríguez Domínguez, poema y canción, combinación perfecta, para acercar el amor distante, no de lugar sino de tiempo.

Me haces hablar desde el silencio, me haces despertar el amor dormido del tiempo, acometes con mis ganas, me detengo entonces, me derrito, me sueldo, me calcino, me desgarro, me muerdo, y resucito con estas dos manos que cantan, te buscan, se evaden y se entregan.

Desearía

Desearía tener todo el tiempo para alejar tus tristezas,

desearía vivir cada segundo para vivirte,

desearía descubrirte las ansias de tenernos cerca, muy cerca,

tan cerca que en el instante de tenernos uno al otro,

una beta de amor rompa los miedos y las incógnitas,

desearía inventar con mi amor tu nombre,

dejar pasar sobre mis parpados ese tiempo de anhelos,

conservar intacto en el mundo tus palabras, las que escribes,

las que conmueven mi inconciente,

las que hacen que te sienta de regreso, te sienta mía,

desearía morir en tus labios,

guardar este día con sus horas para siempre,

desearía que mis besos jamás se levantarán de tu cuerpo,

buscar tus ojos, conectarlos con los míos,

y en esa luz de primera madrugada reconciliarnos.

Renacer en nuestras almas,

desearía que siempre tu mano apretará la mía,

desearía que tu cabeza reposará en mi pecho

y mis dedos dibujarán jeroglíficos de amor en tu cuello,

en silencio llenarnos uno al otro de eso que nos hace falta

y que juntos sabemos que tenemos en reserva.

Desearía volver a enamorarte, dejar que me hechices,

transformarte, dejar que me arrincones,

Desearía acariciarte, respirarte, desnudarte,

dejar que me presientas, me codicies y desees,

despertar todos los días junto a ti, e iluminar el mundo,

provocar en ti sentimientos lejanos,

repetir sin cesar noches de pasión traviesas y melancólicas,

con corazón cercano, tu alma más mía y la mía más tuya,

Desearía que nunca te alejarás

y que por el contrario

aceptarás recorrer este camino de la vida

junto a mí, para siempre,

Si, para siempre

hasta más allá de lo que puedan alcanzar nuestros sueños.

Desearía compartir contigo mis alas, volar

y sentir esa atmósfera de amor que nos envuelve

esa libertad de vida que nos ata.

Desearía amor… lo deasearía.

Cómo imaginar el mundo sin tus labios?,

Cómo imaginar el mundo sin tus ojos?,

Cómo imaginar el mundo sin tus brazos?,

Cómo imaginar el mundo sin ese aroma de luna que te envuelve?,

sin ese cabello que me hace soñar despierto?

sin el hombro que soporta mi cabeza?,

sin la mano que entrecruza la mía?,

Cómo imaginar el mundo y negarme que tú existas?

Cómo imaginar el mundo sin tu vida, sin tus amaneceres, tus colinas, sin tu gente?,

Cómo imaginar el mundo sin ese rostro limpio que me ata y me tienta?,

Cómo imaginarlo sin esa manera tierna e implacable de antojar con las palabras?

Cómo negar esta mitad de amor, esta otra parte de ti?

Cómo imaginar el mundo sin ese cataclismo que hay en mí y por supuesto sos vos?

Cómo imaginarlo todo sin ti y cómo seguir vivo?

Dime

Jorge Francisco Isidoro Luis Borges, Argentino, escritor y lector desde los 4 años, ensayista, bibliotecario, inspector de mercados, docente universitario, narrador de cuentos y poemas, “las palabras no sólo son un medio de comunicación sino símbolos mágicos y música”.

Dime por favor,  como romper está soledad que me detiene en el inmenso abismo en que te sueño, mi memoria son tus huellas, los besos dejados en mis labios, ese abrazo que despierta la mañana, cada verso, cada tarde, cada silencio esta impregnado de vos y no se deja llevar por el olvido.

Tú lo sabes y aún así lo callas,

mi voz se conmueve con el ángel frío de tu corazón,

te siento lejos y sin embargo,

tus caricias abrazan ingenuas mis mejillas,

lo sabes y aún así callas

lo que tu alma quisiera decir desde hace tiempo:

Hay algo de ti que me hace falta

y hay algo de mí que aún no tienes.

No sé si te quise, si me querías,

nos amamos con estática locura, con pasión,

este amor se ha sembrado en el alma para nunca volver amar así;

no quiero quedarme solo sabiendo que te pierdo,

hoy hacen falta momentos,

esos donde nos miramos

y me dices miles de cosas y yo calló,

los momentos donde sentados al margen de la vida

desterrábamos el olvido de tenernos,

dejaré en interrogante que hay en ese espacio donde no estoy,

donde no llego, donde te hago falta,

seguiré viviendo,

pasarás de nuevo y soñaré con tus ojos de mar,

con tus manos que se lleva el viento,

con el roce de tu cabello suelto,

con el sabor de tu boca y el olor de tu cuerpo,

con tus besos ahogados de imposibles,

del dolor de quererte,

pasarás de nuevo callada,

miraras mis lágrimas y sabrás en ese instante,

sin importar si es invierno,

que te comencé amar desde el silencio.

Que lejos tu, que lejos yo

Extensión de mí alegría,

lejos estás y mí alma te ata,

lejos estas y mis labios te buscan,

se acercan a tu boca fantasma,

mis dedos imaginan tocarte otra vez,

estas más ligera que el aire,

más fuerte que el mar,

más libre que el deseo,

es silencio paz sobre la brisa,

es recuerdo de ti entre mis brazos,

es querer a manos llenas,

es primavera con flores bellas,

es un diamante brillante en el rocío,

es un libro comenzándose a leer,

es agua que sacia mi sed, pero distante,

ando por las calles y tu mano no acompaña la mía

y tu sonrisa no alborota la mía,

y la ciudad que canta cuando juntos estamos,

se torna fugitiva de recuerdos.

El tiempo barre las tardes de lluvia, las lágrimas, la espera,

mujer que ahora no estás,

tus “te quiero” me vuelven vulnerable,

no tengo hambre de amor,

pero me encuentro en ti más que en mi mismo,

es el misterio que traspola mis sentimientos a los tuyos,

de algún modo,

toda entera, estás hecha para mí,

y me navegas,

me haces suspirar sin un porque,

haces que quiera que pase algo,

ese algo que también deseas,

pero que lejana te haces y que lejos que estoy yo.

Con diez años de menos

“Con 10 años de menos”, un tema de Silvio Rodríguez, una apología al sueño de seguir viviendo en esa felicidad que en ocasiones es prestada, de retornar el tiempo y revivir momentos bellos.

Si fuera diez años más joven que feliz, me dejaría llevar por tus encantos, soltaría de nuevo mi alma para fundirse con la tuya, no esperaría aprender tantas cosas, sería de nuevo ese punto blanco para contigo ser luz entre las sombras, con diez años de menos, mi vida con la tuya, en cada segundo sería igual de fascinante y profunda que el segundo anterior, sería por tanto menos real y más sublime.

Te perdono

Te perdono,

el delito de mirarme con ansías,

de querer besar mis labios,

de darme ese abrazo de mañana,

te perdono las ganas de rozar mi piel con tus instintos,

de cantar en mí oído esa melodía de amor,

te perdono esa humedad que te palpita, que te arde,

la bondad que te absorbe con ese fruncir de ceja que devora,

con esos ojos infinitos que me atán,

te perdono los suspiros limpios, tiernos, dóciles,

como soledad de vida deslizándose en las venas,

te perdono los fantasmas que te siguen,

tu lengua que dentro de ti muerdes,

rompiendo las palabras que deshaces,

que tragas dejando un llanto en las entrañas.

Te perdono, tu piel suave, tu espalda dulce,

el lugar secreto que conozco,

Te perdono el haberme encontrado, sin querer,

una tarde de jueves,

de hacerme sentir más vivo con tu risa,

te perdono tu angustia, tus gestos, los enigmas,

la espera y tu voz afligida,

lo que no perdono,

es que no te vuelvas mi faro,

que mis costas se sacudan, salga el sol y estés ausente,

lo que no te perdono es que mis redes se vayan a tus ojos

y tú no lo percibas,

lo que no te perdono es que faltes amor y nos faltemos.

Siento Soledad

Siento soledad,

Siento la soledad no de la ausencia

sino la soledad de mi parte más sensible,

tal vez más humana,

soledad que elimina mi ego,

la que me invita a ser ciego,

soledad amiga de la angustia y la tristeza,

siento la soledad con pasos gigantes,

robustos, que atropellan,

siento la soledad de la ignorancia,

la soledad de sentirse en ningún sitio,

soy vulnerable, frágil,

mi coraza comienza a volverse fragmentada

por la incertidumbre de creer ser lo que no soy,  

Siento la soledad pero no esa de estar con nadie,

soledad más intensa y por tanto más letal,

soledad de morirse intentando lo que a otro no le importa.

No era amor…

José Ángel Buesa, Poeta, escritor, guionista radiofónico,  Cubano, de 7 años comienza a escribir versos. El paisaje humano y el paisaje geográfico tienen para el poeta, mucho de magia.

“No era Amor…”, fue esa llama que por ti me emerge, fue tu mirada, fueron los sueños que construimos,  fue eso que me apego a ti y me amarro a tu alma.

Tu piel entre mis uñas,

tus besos en mi boca,

mis labios mezclados en los tuyos,

mis manos creando libertades;

Sueño de otoños dorados

Sonrisas manifiestas, tontera absoluta.

Yo llevándome tu aliento

Tú, embriagada por la vida,

Dios, en la única caricia,

donde mí cuerpo se sumerge en el tuyo;

tus líquidos vertiéndose en mi cuerpo

la purificación entrando, uniendo,

haciendo la creación de una sinfonía,

el sonido de aves susurrando en los oídos

volando, viviendo, reconociendo nuevos nidos.

La humedad asfixiando nuestro velero

La marea más alta, la tormenta cerca,

la lluvia inundando nuestros poros,

la sinfonía rompiendo la acústica del silencio,

las aves volando a mayor velocidad

mí vida pasando en un parpadeo

Un huracán azotando el velero,

Una exhalación prófuga de tus ganas

una agonía intensa, un espacio más reducido

una palabra gritando entre las sombras,

un recuerdo amarrándose a la vida,

jardines de frases en mi memoria.

Y luego la calma,

la inconsciente fantasía del sueño,

mayor tontera,  más piel entre las uñas,

más besos en mí boca, más tú en mi

y yo invadiéndote

Amándote en una muda Sabana.

Quiero contar horas de prisa,

ver mi cuerpo en tu cuerpo,

embriagarme en tu perfume,

hallarme junto a ti con tu ternura,

estremecer de pronto mis sentidos,

quiero amarte, ser libre, rozar tu piel y callar,

ser feliz con tu sonrisa,

quiero tomarte de la mano,

dejar que sientas la calidez de mi alma,

degustar ese beso que no se seca en los labios,

releer mi vida como un libro,

observar las mariposas salir de las crisálidas,

quiero saber, el porqué mi soledad te pronuncia,

danzar contigo al compás de las estrellas

sentir esa humedad que te palpita,

quiero renacer y encontrarte de nuevo en mí camino,

dejar que mis coordenadas lleguen a tu orilla

vivir contigo más atmósferas,

edades y universos,

vivir contigo hasta el último día en que despierte el mundo.

 

 

Ojalá

Silvio Rodríguez Domínguez, “Ojalá”, una frase que en melodía sobrepasa la necesidad del otro.

Esta canción es una de las más conocidas de este Cantautor Cubano, por tanto a sido cuestionada desde diversos puntos de vista; para mí, “Ojalá”, debe ser entendida, como ese primer sentimiento que sucita en alguien cuando la escucha por vez primera. 

Ojalá que la vida no sobrepase mis ganas, ojalá que nunca me de cuenta que me faltas, ojalá no borre de mi mente ese secreto tuyo que me embriaga.

Antídoto

Cuando faltas vos, me falta el aire,

cuando faltas vos, pierdo apetito,

cuando faltas vos, el agua pierde valor vital,

cuando faltas vos, el sueño ya no importa,

cuando faltas vos, no siento ni mi propio sexo,

cuando faltas vos, el mundo pierde la magia,

la vida pierde las ganas,

cuando faltas vos, mueren en mí adentro todas mis muertes,

soy más amargo, menos inmortal,

cuando faltas vos me quedo solo,

me sobrecojo y soy de algún modo ajeno,

mi terapeuta dice que es una grieta en la psique,

que son instintos primarios en un segundo plano,

yo digo que eres vos pero lejana,

con tu memoria distante,

con tu sombra apartada,

con tu cuerpo callado,

a media voz digo que haces falta,

con tu sonrisa pícara,

con el eco de tus labios,

con el misterio de tus ojos,

déjame salir de estos escombros,

sé luz traslucida en mí existir,

cuando vuelvas a faltar vos, vuélvete antídoto.

Quiero quererte

Quiero quererte,

extrañarte y volver amarte,

quiero quererte,

quererte absurdamente,

quererte tontamente, perdidamente,

urgentemente e insoportablemente,

quiero quererte en el cine,

los parques, el tranvía, bajo la lluvia,

o en este sol de verano que cobija,

quererte en mí alcoba,

entre esas sábanas acostumbradas a ti misma,

entre el aire que te conoce

y que se escapa cuando te beso,

quiero quererte en tu carne,

quererte de tus pies a tus muslos,

de los muslos a tu costado,

de tus senos a tu sonrisa

y de tu nariz a ese cabello suelto que me envicia.

Quiero quererte en este silencio sublime del amor,  

quererte a solas.

Hecha para mi, quererte toda,

con tu alma bendita y temblorosa,

con tu destino que estremece mi piel,

quererte lentamente, pausadamente,

como si solo te tuviera un momento en la vida,

y ese instante lo viviera contigo ahora mismo.

Julio Florencio Cortázar, escritor e intelectual Argentino, Filósofo, Maestro del cuento y la prosa poética, creador de novelas que marcaron una nueva forma de hacer literatura en Latinoamérica. Toco tu boca, fragmento de Rayuela (capítulo 7).

No hay otro lugar donde yo vaya mejor que a tu boca, esa boca que toco como la niebla de la primera hora, toco tu boca que se enciende y me hace crecer como el día, toco tu boca y los hilos de mí sangre se dejan caer bajo tus labios.

Quisiera enunciar las palabras más cercanas,

aquellas que rozan subversivamente el espacio de aire que nos queda,

quisiera decir palabras con atmósfera propia,

palabras que declaren constelaciones íntimas,

palabras que borren el miedo,

den la vuelta y se lleven las ausencias,

palabras que deseen imposibles,

palabras que devuelvan la virginidad,

luego de la preñez de muchos hijos,

palabras que nos quiten las ganas de morir,

que se abandonen a la química de las pasiones,

palabras que dejen en paz el pensamiento,

que sobrepasen el umbral de la incertidumbre,

palabras que respiren entre tus labios,

que dejen el alma a la intemperie,

que rieguen tus manos incrédulas,

palabras que en este otoño,

se acerquen desnudas a tu cuerpo,

se posen sobre ti,

sobre ese lugar que más te aviva,

y sin mirarse se deseen.

Happy birthday

Los años,

viajeros incansables,

llegan unos tras otros,

como barcos cercando un muelle,

no andan solos,

llegan colmados de alegrías,

de angustias, sabores dulces,

horas de tristeza, de añoranzas,

de días de naufragio y otros sutilmente pasionales,

llegan a nuestras vidas sin pagar importe,

hoy por mis ojos irrumpen los años que han pasado,

días de fruta fresca, olor a campo,

flores silvestres, parques frondosos,

arena y barro,

charcos de agua lluvia y un columpio,

luego en las pupilas se atestiguan pupitres,

olor a lápiz, cuadernos, fútbol,

una tímida sonrisa y mariposas revoloteando

en la niña de ojos profundos a la que nunca le dije nada,

súbitos meses pasan,

ocultas nuestras estrellas siguen luciendo en el tiempo,

ese que me sacude y me lleva años después a ningún lado,

donde no se divisa gesto,

ni esta presente ese terror insepulto,

donde hay dolores que no duelen

y angustias arrebatadas,

me pregunto entonces,

si yo… como ser humano,

puedo sentirme en ningún lado?,

y además seguir cumpliendo años?….

Tal vez si…

tal vez y solo tal vez

si la felicidad habita en mí,

esa felicidad que en ocasiones se escribe con mayúscula,

que es prestada y ajena,

compañera inconstante de viaje,

esa que nos hace sentir solo con imaginar,

que el mundo es más nuestro que la existencia misma,

y así se desborone a ratos en mis días,

seguiré agradeciendo

al que del polvo que soy me levantó,

me dio más de lo que podría imaginar. 

Déjame soplar las velas, dame más vino y un poco de torta,

y hasta el que vuelva, hoy y siempre

happy birthday.

Te amaré

“Te amaré” un poema de Silvio Rodríguez Domínguez, en la voz de Norma Helena Gadea, una canción de Aniversario, un manifiesto del amor en la pasión encarnada de la vida.

Te amaré como al mundo, antes y después, en comienzo y en final, te amaré con todo lo que mí ser puede crear, sentir, alcanzar, te amaré más allá de lo que mí alma imagine. Te amaré y después yo te amaré.

Me impregno de vos

No necesito mirar los mapas,

ni andar más calles,

ni recordar tu voz en el teléfono,

ni cometer el sabio delito de releer tus cartas,

ni reír y reír hasta encontrar la armonía de tu risa,

no necesito ser viejo para salvar esos besos amantes sin ti,

no necesito de la luna que se filtra por las nubes y evoca tus caricias,

no necesito del viento que despliegas cuando pasas

dejando en la brisa tu ternura,

no necesito mirar fotografías,

para mirar tus ojos que me transportan,

que desnudan tú alma,

no lo necesito porque sabes como llenarme de ti,

todo mi ser te evoca,

toda mi esencia,

vives conmigo,

mi espíritu y el tuyo se enlazan a unísono,

tu imagen, esa que veo en el espejo,

se funde con el misterio que me das,

tus brazos largos me abrazan,

traspiramos en este humano latido,

me convierto en ánfora de perfumes tuyos, 

estas conmigo ahora,

en estas letras,

en el cine,

en mí trabajo,

en el tranvía,

en el parque que atravieso para llegar a casa,

eres soplo de vida hasta en mis sueños,

mi hombro siente tu cabeza,

mi mano tu mano,

mis labios sientes los tuyos,

mi piel tus deseos,

mis pies saben de tus caminos,

mis noches olvidan las nostalgias,

brillo en la plenitud, cuando vos…

me impregnas.

 

Los días suman soledades lejanas,

el tiempo transcurrido entre jungla, selva y sábana,

resigna día a día desvelo, soledad y desconsuelo,

siete años que fuerzan a olvidar las cosas más normales de la vida,

su dimensión, su color, su aroma,

el calor de los seres queridos,

vivir en sueño la paz,

vivir en sueño la familia,

vivir en sueño los besos, el nombre del amor,

las cadenas se imponen protagonistas de días y noches,

la única luz trasmitida por la voz del otro, también atado,

con noticias que duelen,

con urgencias cotidianas,

asumir el naufragio con el sexto sentido,

con la manía de invertir el presente en el mañana,

cicatrices infelices,

horas grises que los años no borran.

Pero hoy despiertas libre,

respiras de nuevo y ya no te ahogas,

respiras la libertad, la libertad que sabe a cielo,

la libertad que vence la derrota del alma,

la libertad que te permite volar,

la libertad tempestiva que devuelve los sueños,

la libertad de seguir vivo,

hoy sos dueña de tus amaneceres,

sos dueña de tu “Yo” tan humano,

sin censura, sin fronteras, sin freno,

dejas de ser isla desierta y eres mar que llega al mundo,

emanando esperanza, vida y carisma,

hoy enseñas con firmeza que

“vivir para los demás es la mejor manera de vivir para uno mismo”.

 

 

Jaime Sabines Gutiérrez, poeta, ensayista, político, mexicano, con acento informal que lo hace poeta de todos los tiempos, prosa vehemente, verso sentido y sensual.

No es nada de tu cuerpo, es el tiempo de volver a estar contigo, de ser en verdad lo que somos y salir corriendo por las calles, olvidando las alas de la ausencia, y retornar a este lugar, que es tambien tu casa.

 

 

Mi piel de ti

Que nadie irrumpa este momento,

que todos ignoren estos jadeantes suspiros que emanamos,

que la noche silencie su voz hasta mañana

y no deje ingresar intrusos, invasores

o visitantes a este sueño compartido,

a este paraíso compartido,

todo tuyo y toda mía, siempre,

sin recuerdos, sin nostalgias,

sin ausencia ni reclamos,

somos eternamente nuestros,

de la mirada al beso

y desde el alma hasta la respiración,

nuestras sombras se tientan perplejas,

olvidando su caminar solitario,

hagamos de este instante un nuevo mundo,

con acento a picardías de infancia,

olor a pino y aire frío de invierno,

dejemos ese estupor tibio y evasivo,

seamos ala, vuelo, noche feliz, canto apasionante,

amor invulnerable,

sigamos siendo un solo abrigo,

rescatemos ese sentir del que ya no se habla,

cuando dos, como nosotros,

se miran, se palpan, se rozan,

se tocan,

dejan todo lo que sobra de lado…

y se aman.

Instinto Mudo

Me gustas,

lo sabes,

no una, ni dos, ni tres veces,

me gustas millones de veces,

en mis tardes, mis noches y mis mañanas,

sos parte de la esencia de mi vida,

cautivante olor a fruta fresca,

viento que despliegas cuando miras,

feromonas que me inundan cuando pasas,

mi piel abre sus poros y devora tu aroma,

deshojas mi febril deseo,

declaro mi música de amor a la carne de tus labios,

mi olor, ese que me posee, me invade y me persigue es tuyo,

es gracias a ese gusto que por ti profeso,

que mi ausencia sigue teniendo el sabor de tus instintos,

las palabras sobran, se impregnar en mi garganta

y de alguna forma me alimentan,

mi mirada te habla, sin metáforas, sin comparaciones,

mi mirada reemplaza esta voz dormida,

este instinto mudo que hasta la eternidad me acompaña.

Me gustas,

mis pulsaciones lo delatan,

quisiera gritártelo pero mi voz calla.

Mariposas

Algunos dicen que las mariposas simbolizan los guerreros que habiendo caído en combate, regresaban a la tierra en formas coloridas y hermosas para embellecer la vida de los hombres.

 

La espera es reconfortante cuando los recuerdos avivan nuestra mente y nos hacen sentir cercano lo que está distante, como aleteos de mariposa, furibundos, llenos de primavera, de alegría. Silvio Rodríguez, música sin tiempo, enigmática, oportuna y constante.

Concierto de besos

 

Tus besos,

esos que dicen que me aman,

los que condenan las razones,

aquellos que hacen que el corazón lata más fuerte,

tus besos,

esos que arrebatan mi mirada,

besos que me pierden en los ocultos espacios tuyos,

besos tibios que dejan huella,

violentos,  desgarrados, nobles y salvajes,

besos que danzan en los escritos que inspiras,

besos que crean más sed del agua que me brindas,

besos perfumados que quedan dilatados

entre los libros, el mar y el alba,

besos de pasión ardiente hasta tu boca.

Tus besos, mis besos, los nuestros,

los que nos tocan el alma;

besos tiernos, libres, férvidos, sin pudores,

claro espejo que desnudan lo profundo,

lo bello, lo puro, lo esencial,

desvío de trazos y contornos.

Es un gozo sentir la canción de tus labios sobre los míos,

besos de destello sereno, cuerpos húmedos que resbalan,

que se crean como extensión de un amor feliz,

placer que no se convierte en vicio,

suspiro jadeante,

besos que me ligan a este mundo absoluto,

a este eterno tiempo presente que en un beso insaciable

es quimera.

Déjame regalarte el futuro,

déjame soñar lejos de aquí,

salva está melodía en clave de sol,

déjame inspirar y expirar contigo,

déjame amarte, así no sea fácil,

déjame gustar de esas cosas

que le dan sentido a mis rutinas,

sigue entonces bailando,

anhelando lo imposible,

enciende la llama,

rompe el cristal que ciega el cielo,

déjame ser sublime con el amor que te profeso,

regálame nuevamente 77 años de palpitos,

enciende los días grises de mi conciencia,

dime los adjetivos, olvida los pecados, los culpables,

olvida hasta las dudas,  

dispárame donde no hace daño,

píntame con las manos los besos, los abrazos, las caricias,

despierta junto a mí por las mañanas,

despide la melancolía,

despide los viajes a solas,

despide hasta las sonrisas de un rato,

vivamos,

hagamos de nuestros días un solo  paraíso,

déjame desahogar las ansías de impregnarme a tu piel,

encadena mis ojos a la música de tus labios,

envíame los mensajes subversivos que te atan,

deja los caprichos que ostentan el deshielo,

deja de construir cariños con prisa,

despabílate,

abre las ventanas, comparte el aire,

deja que mi corazón te hable y te susurre un

Te amo.

 

Gustavo Adolfo Domínguez Bastida, conocido como Gustavo Adolfo Bécquer, español lírico, narrador, periodista, su frase especial: “La mejor poesía escrita es aquella que no se escribe…” Este es uno de sus setenta y seis cortas Rimas breves como arpegios, ya que concentró en ellas la poesía que hubiera querido verter en numerosos poemas más extensos que no escribió.

 

Camino que te llevas sus pasos, camino que confundes los míos, camino que entrecruzas lágrimas, orgullo y olvido, camino que anda el amor.

Tu Olvido en mí

Abrazado a un atardecer de cuentos desnudos,

con voz limpia y pies descalzos,  

cerca de una pequeña lámpara,

que me deja en el silencio su quemadura,

emerge tu recuerdo

desde la costa en que estoy.

La lejanía es un naufragio,

solo los versos trémulos se retuercen en mis labios,

se deshojan los instantes,

me siento ajeno;

el otoño dibuja líneas de luna,

el subterráneo del mundo me cobija

como gorrión en nido con oscilaciones constantes,

mantengo el esfuerzo de no desvanecer

navegando de pronto hacia tu isla,

tus aguas comienzan a inundar las mías,

empiezo a florecer bajo tu sombra,

se apagan de nuevo los sonidos,

lentas corren las horas,

los minutos se desmoronan en los recintos de mi mente,

las hadas sobrevuelan las almas prisioneras,

los faunos bailan sobre la madera,

gime una música lenta,

se adormecen las rocas, los metales,

el polvo y la candela de una hoguera,

en el onírico mundo se siguen desnudando cuentos,

en un lienzo oscuro Afrodita interpreta

la etérea melodía de la eternidad del tiempo;

y yo me observo solo…

sin pudor ni vergüenza,

derramo un llanto gris que no te alcanza,

los duendes trepan los fríos muros,

una luz que enceguece todo arrasa,

dibujo una sonrisa que borra la agonía,

una fantasía ondula el pincel sobre las sombras,

mi alma deja de tener frío,

de algún modo la vía láctea recoge las estrellas apagadas,

mi rostro al aire libre ríe y se despierta,

mi corazón dispara una voz de amor

que llega hasta donde no te hallaba,

te grita, entra en ti, se derrama por tu cuerpo,

se incrusta en tus entrañas

y no permite que el olvido te conquiste.

Contigo

Contigo,

las palabras no bastan,

la magia se diluye entre letras,

la orilla de mis fantasías no tiene límite,

mi pluma desborda mis versos sin rima,

mi mundo sueña tu sol,

mi canto se guía bajo la ruta de tu voz,

mi tiempo navega hacía tu mar,

mis pensamientos buscan los tuyos,

mis huellas se dejan llevar por el viento de tus molinos

y el silencio se transforma en mariposa.

Contigo,

las calles se hacen primavera,

las regiones etéreas de mi pasado

se llenan de eucaliptos,

la libertad, pócima misteriosa,

se torna eco vibrando mis ganas,

mis manos se desvisten en risas,

mi aliento cobra fortaleza.

Contigo,

todo mi ser cobra más vida.

Todo forma algún sentido, el partir no debe ser un infinito imperturbable, buscar la felicidad permanente, cuesta un valor de los misterios que no cuentan, partir es sostener el viento en las manos, es saciarse de perfume de fantasía, es seguir bajo el cielo permanente de los días, es arriesgarse, para luego volver y seguir con la eternidad que nos abriga y nos ama.  Silvio Rodríguez Dominguez “El día en que voy a partir”, Canción con emoción sentida, un cuadro de despida y llegada.

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