De la Ausencia y te ti Velia, Silvio Rodriguez Domínguez de nuevo en una creativa poesía de 1969, acompañada del guitarrista ausente, sobrio y totalmente entregado a lo que ama.
Ahora solo me queda buscarme de amante la respiración, olvidar que me hechizas, me envuelves, me enamoras, me transformas, me alejas de la tristeza. Despertar entre ausencias sentimientos lejanos, envolverte en mis memorias, hacerte saber sin las palabras ese algo mío que tu eres, ese color sepia que colocas a lo que tocas, ese amor profano que transpiro cuando no estas.
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Que canción tan hermosa, es como una entrega absoluta. Buena elección atandocabos.